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lunes, 7 de diciembre de 2009

CREMATOLATRÍA (Culto al dinero) (*)

Ya no sube el que sabe, sí el que engaña
en un mundo, ya inmundo sumidero
donde el único dios es el dinero
con que escala el más cuco la cucaña.

Yo no sé con qué hechizo o artimaña
ha extendido su culto al mundo entero
este dios insaciable y milagrero
que, en su red nos atrapa tal araña.

Empresarios, banqueros, mercaderes...,
lo veneran con culto vitalicio
porque suban su bolsa y sus haberes.

Y, en sus sucios negocios, no hay resquicio
para el sacro cultivo de saberes
por el bajo interés y el sacrificio.

(*)Este soneto, junto a otros seis, obtuvieron el primer premio en un certamen literario del distrito de Horta-Guinardó de Barcelona.

domingo, 6 de diciembre de 2009

MIRADOR DE MIRAVETE

(Estrofas de pie quebrado porque,con esta nuclear, nos quiebran la paz)

Miravete: mira y vete
sin parar
porque, al fondo, está el paquete
nuclear;
la nuclear de Almaraz,
bomba –lapa,
que de temores la paz
nos empapa;
una excéntrica central
que sentencia
a la pena capital
la existencia.
Sus atómicos misiles,
dos reactores,
programan males a miles
con horrores.
Es histérico avispero
cuya avispa
retorna la vida al cero
con su chispa;
el monstruoso microbio
tan nefasto
amenaza con su oprobio
de holocausto,
de arrasar del medio ambiente
el ser vivo
con su aliento incandescente,
radiactivo,
de convertir brisa en brasa
de tal suerte
que pasa a “tábula rasa”:
vida a muerte.
Es el átomo invisible
y “omnicida”
que transforma en combustible
toda vida.

* * *
Viajero, pasa de largo
por si acaso
despierta de su letargo
a tu paso.
Mira el paisaje … y contrasta
su hermosura
frente a la atómica plasta
de basura:
tomillos, jaras, romeros,
encinares…;
venados, vacas, corderos,
colmenares…
en fecunda exuberancia
fauna y flora,
trasminando una fragancia
que enamora.
Mira el cielo azul, rotundo,
ni una mancha
y el horizonte profundo
que se ensancha,
los grises Montes de Gredos
tan hermosos
con sus riscos y roquedos
tan canosos,
lanzando al cielo sus brazos
con desvelo
para ceñirse en abrazos
tierra y cielo.
Mira la hermosa comarca
de La Vera
la que marca una plusmarca
de solera
y el fértil Valle del Jerte,
su belleza
cuyo encanto se convierte
en cereza.
Mira el fragoso Monfragüe
allí abajo
con sus lagos de desagüe
del gran Tajo,
parque de impares parajes
que conserva
raras especies salvajes
en reserva.
***
Este bucólico edén
tan señero
lo convierten en rehén
del dinero.
Por un futuro falaz
de riqueza,
vendiste el alma, Almaraz,
con torpeza;
ahora vives bajo el lastre,
a disgusto
por temor de que un desastre
te dé un susto…;
porque ese engendro de luz
y energía,
nos ha clavado en su cruz
la alegría.

¡ Miravete: mira y vete
sin parar
no sea que explote el paquete
nuclear!

ESCRIBO POR VOSOTROS

Ni espero vuestro aplauso, ni imploro vuestro halago;
me bastan las migajas de dicha y de decoro
ganadas con las gotas que sudo en cada poro;
con húmedas monedas, mi vida me sufrago.

Desprecio el conformismo de cómodo empalago;
cultivo la cultura como único tesoro;
mi orgullo ya sin viento no sufre deterioro
si aplausos o desprecios me dais por lo que hago.

Escribo por vosotros mis versos, que os entrego
tal vaso de buen vino que sirva de vacuna
e inyecte en vuestras venas un plácido sosiego.

No pido recompensa, ni premio, ni fortuna;
me doy por bien pagado si gustan, si congrego
a todos los que, humildes, son fieles a su cuna.

BATALLÓN DEL BOTELLÓN

Yo no sé qué trastornos encefálicos
les imponen impulsos narcofílicos
donde imperan los hábitos etílicos
que les llevan a hacer actos vandálicos.

Utilizan lenguajes coprolálicos:
cacofónicos tacos de egofílicos
por adanes de edenes seudoidílicos
y presumen de seres acefálicos.

Batallón de noctívagos mozuelos
con esclavos de pasta y de pastilla
y aprendices insomnes de mochuelos.

Con botellas, batallan en pandilla
y alborotan la noche en sus revuelos
por buscar un placer de calderilla…

NO PRESUMO DE POETA

Por mi amor superlativo
a cultivar la cultura,
por la febril calentura
con que mis versos cultivo,
por poner en despectivo
el vacuo y voraz consumo
elevado al grado sumo
que valora en alto precio
con sed insaciable el necio,
¡me critican que presumo!

Y dicen...-¡qué necedad!
que yo presumo de pluma
y, como a pompa de espuma,
me invade la vanidad.
Os confieso mi verdad:
soy tan sencillo y sincero
que no me importa el plumero
ni aspiro a pavo real
y mi supremo ideal
es ser humilde jilguero.

Sobre una robusta rama
de una cenicienta encina
o sobre rama mezquina
de raquítica retama,
sin ningún afán de fama
vierto al viento mi gorjeo
y el más bonito trofeo
es el placer por el canto
que me calma el desencanto
como a la fieras Orfeo.

Porque, en mi efímera infancia,
abrojos y rudos cardos,
con sus afilados dardos,
desinflaron mi arrogancia
de ingrávida exuberancia
tal un globo ...y, sin orgullo
ni bullanguero barullo,
he vivido como asceta
sin presunción de poeta,
de mis versos al arrullo.

LOS CORRUPTOS

Acaparan dinero con descaro
y enmascaran su cara con careta
y camuflan con traje de etiqueta
la voraz avaricia del avaro.

De un festín de millones sin reparo
se alimenta insaciable su maleta
con filetes -billetes- como dieta
que vacuna su vida contra el paro.

Empresarios, políticos, banqueros...,
de sus cumbres se bajan a los fondos
como buitres hambrientos, carroñeros.

Olfatean los olores hediondos
que les mandan inmundos sumideros
donde nacen negocios tan redondos.

LA VIL VIOLENCIA DE GÉNERO

La vil violencia de género
está subiendo de número
por tanto ser energúmeno
que el noble instinto venéreo
convierte en impulso espúreo.

Sin la cordial concordancia,
ya su eros se erosiona,
su moral se desmorona
por nefasta intolerancia
que hace fiera a la persona.

Sin los valores morales
y, en su ciego egocentrismo,
su funesto fanatismo
se arma de malos modales
para un cruento cainismo.

Roto el conyugal consorcio
del matrimonio sin yugo,
el amor muere sin jugo
y diverge hacia el divorcio
donde un consorte es verdugo.

Con su insólita insolencia
y su abuso de poder,
se hace juez de su mujer
y, hoy, dicta mortal sentencia
a quien fue su esposa ayer.

Y, en su alocado desnorte,
con un impulso ferino,
el consorte masculino
mata al fraterno consorte
y llega a ser su asesino.

OBRAS SON AMORES

Menos razones, hermanos,
las obras son las que pesan
en la sensible balanza
de las humanas conciencias.
¡Palabras no! Son del viento
y, por suyas, se las lleva
tal hojas que , de la rama,
de un árbol caen, se secan
y el viento, que es barrendero,
cumple muy fiel su tarea:
las barre con sumo esmero
y en olvido las entierra.

Hermanos, no las palabras,
son los hechos los que cuentan
porque el honor de los hombres
en sus obras se cimenta.
Nuestra sociedad precisa
más manos y menos lenguas
para que el tren del progreso
avance sobre sus ruedas;
necesita combustible:
de nuestros brazos las fuerzas,
ideas de nuestra mente
y sangre de nuestras venas.

Manga por hombro está el mundo,
batiburrillo, una feria
de feriantes sin escrúpulos
peritos en corruptelas,
fraudes, apaños, chantajes,
deshonor y desvergüenza...
Nos sube hasta la barbilla
una marea de miseria
moral que nos encenaga
y nos ciega la conciencia.
La vida baja tan turbia,
tan falta de transparencias
que, así por río revuelto,
ganancias para el que pesca.
Nos venden bisutería
por joyas de gran pureza
y los vicios, por virtudes
y, por alegrías, las penas.
Todo se vende..., hasta el alma
tienen algunos de oferta,
Judas y Faustos modernos,
por unas cuantas monedas.
El hombre ya desalmado
pierde persona, se amengua,
gana en impulsos primarios
a las más feroces fieras;
Caín cruento que mata
por matar y elige presa
entre sus propios congéneres
con sed de sangre fraterna.

Cotiza a buen precio el vicio
para amenizar las fiestas,
multiplicar los placeres
y anestesiarse las penas.
Sin valor, ya los valores
eternos, ya sin vigencia:
virtud, honradez, cultura,
amor, trabajo, nobleza...
Por ser valores morales,
no son visibles ni rentan
monetarios intereses,
ni prestigio ni apariencia...
En su lugar, se entroniza
y se adora la materia
con sus seductores brillos
y prolíficas facetas:
dinero, lujo, aparatos...,
los abortos de la técnica,
programados por las marcas
y el mercado nos oferta
a plazo, en altas rebajas,
que nuestra vida hipotecan.
Así no es libre, es esclavo
el hombre, una marioneta,
que, con invisibles hilos,
manejan manos expertas.

Más hechos, menos palabras;
los actos son los que expresan
el micromundo del hombre
con más rotunda elocuencia.
Más vale una sola obra
que mil palabras... si intentas
dar razón de tu valía
cuando presentes tus cuentas...
Lo demás, abejorreo
bullanguero de taberna,
paja sin grano, hojarasca,
humo sin llama que lleva
el viento gris del olvido
sin dejar rastro siquiera..
Tanta vida improductiva,
tanta estéril verborrea
sin justificarse en frutos,
trabajos, obras, ideas...
Mala hierba, avena loca
que absorbe la savia ajena
y crece entre las espigas
del trigal tan tallitiesa,
tan arrogante, tan vana,
tan inútil y altanera
que al campesino entristece
y le ensucia su cosecha.
Tanto infecundo abejorro
tal zángano de colmena
que va libando las mieles
de la vida, sin conciencia
de que esa miel es producto
de laboriosas abejas
en su trabajo de enjambre
de su sociedad perfecta.

Callad y arrimad el hombro
cada cual en su tarea,
hormigamente entregando
su humilde grano de arena.
Trabajad porque el trabajo
fuente es de dicha y riqueza
que ennoblece y justifica
nuestra efímera existencia.
Vemos que nos vamos raudos
tal meteorito o estrella
fugaz en un firmamento
de tinta china, muy negra.
Serán testigos las obras
de nuestra estancia en la Tierra
porque, al fin, todo se paga
cuando se nos pidan cuentas...

Wenceslao Mohedas Ramos
Jaraicejo (Cáceres)

sábado, 13 de junio de 2009

A UN ANCIANO EMIGRANTE RECOGECARTONES

Bajo una carga de años y cartones,
te arrastras silencioso y solitario
-cual Cristo con su Cruz por el Calvario-
tú, por calles, portales y rincones.

Recoges lo que tiran..., los montones
de papeles, cartones... que, a diario,
un consumo continuo y rutinario
vomita en sus pesadas digestiones.

Imitas el trabajo de la hormiga,
recogiendo despojos y migajas
con forma de papeles y de cajas.

Curvado por el peso y la fatiga,
recorres con la carga tu camino,
a solas con tu trágico destino...

(1) Con este soneto y otros tres, su autor obtuvo el primer premio en el certamen regional del "Martes Mayor" de Plasencia (Cáceres), en 1983, por segundo año consecutivo.

jueves, 11 de junio de 2009

ODA A LA ENCINA EXTREMEÑA

ODA A LA ENCINA EXTREMEÑA
                A mi estimada vecina y amiga
                Sara Mérida García.
 
Por ser árbol tan noble y solidario,
protector de mi gente campesina,
hoy compongo este lírico homenaje
con efluvios que el alma me trasmina.

Porque siempre te evoco con cariño
en mi vida foránea, peregrina
y archivada te llevo en mi memoria,
asociada a mi infancia pueblerina.

Por imagen y emblema de mi tierra
y modelo ejemplar de disciplina,
de profunda y de sólida raigambre
y de recia dureza diamantina.

Por tu copa redonda, me recuerdas
la rotunda melena femenina
de las hijas morenas de esta tierra
de mirada tan casta y cristalina.

Con tu hermano floral, el alcornoque
tú compartes llanuras y colinas
de esas vastas dehesas extremeñas
donde pastan cochinos y merinas.

Como ubérrima, robusta patriarca,
una prole prolífica aglutinas
con ternuras maternas amparándola
del azote solar con chamusquina.

Las retamas, las jaras, los romeros,
los tomillos, los brezos… se coordinan
en familia floral, fraternalmente
por formarte una alfombra esmeraldina.

Tu robusto ramaje es apreciado
como impar combustible de cocina,
de parrillas, de estufas, de braseros…,
por materia más prima y genuina.


Nidifican las aves en tus ramas
con rumores de amor, de tremolina,
entre trinos, trasiegos y trajines
que la fiebre de amor les origina.

A un tropel de animales alimentas:
tu bellota es nutricia vitamina
de rebaños, manadas y piaras
y es del cerdo la grata golosina.

A tu sombra, los recios regadores
se refrescan la ardiente sofoquina
de las brasas y brisas estivales
con un rato de tregua en su rutina.

De tus ramas compuse mis juguetes
infantiles: el mocho, el tirachinas,
el garrote, los zancos…, tu bellota
fue mi grácil peonza danzarina.

Nos das tanto de forma solidaria,
mas el hombre -¡un ingrato!- se acaína
y, blandiendo de fuego una quijada,
con pirómana mano te calcina.

Yo también, de una forma generosa,
doy mis versos, poética propina,
pero algunos, por necios, les mancillan
su pureza con baba viperina.

Hoy, por ser extremeño bien nacido
de una humilde progenie campesina,
te compongo esta lírica alabanza
porque hiciste en mi infancia de madrina.

sábado, 2 de mayo de 2009

DON ADÁN EN SU EDÉN ( Microbiografía de un cacique extremeño en rima nasal)(*)

Conocí muy de cerca a don Adán
y su vida vivida a todo tren,
un modelo del mal en este edén,
nuestro mundo...¡perdón!- el de Satán.

Un cacique parásito, holgazán,
desalmado, su alma era almacén
de viciosos placeres, un harén
donde hacía funciones de sultán.

Por tener por el mango la sartén,
disfrutaba favores si afán,
sin sudor por su vino y por su pan,
con su renta y ... su amante por amén.

La existencia alterada de algún gen
le alteraba en excéntrico trajín;
cultivaba del alma en el jardín
el rencor y la envidia y el desdén...

Le gustaba vivir a tutiplén,
emulando a la gente de postín
en sus modos y modas, figurín
con figura de adorno de un belén.

Por concepto festivo, tal festín,
de este efímero mundo como un don,
convertía su vida en un bidón
por llenar... con el máximo botín.

Corazón con durezas de adoquín,
incapaz de piedad y de perdón,
cuyas zonas profundas de su hondón
la negrura imitaban del hollín.

Su voraz pesadez de moscardón
la empleaba tan sólo para algún
interés amoroso sin runrún:
la mujer... ¡su precioso galardón!

Consumiose la cera, el algodón
de la vela -la vida- tan común
de este ser con entrañas de betún,
un cacique extremeño comodón.

Derrochó tantos años al tuntún
entre enredos y faldas, de fardón
y acabó contra un duro paredón,
enlatado en su coche tal atún.

Dos campanas transmiten sin nigún
escozor la noticia en su din-dan
que este edén abandona don Adán
tras hacer tanto mal al bien común.

(*) Poema publicado en la antología
"Extremadura desde la ausencia"
que edita la Junta de Extremadura.

AUTOBIOGRAFÍA

En un pueblo del sur..., pero del norte
de la dura y extrema Extremadura
fui unigénita flor de agricultura
de un tenaz labrador y su consorte.

El paterno sudor fue el pasaporte
al ilustre lugar de la cultura;
sufragué con esfuerzos mi factura:
soledades y ausencias por importe.

Y, entre libros, libretas y deberes,
soy docente decente en su ejercicio
de entregarse a letrados menesteres.

Yo me cumplo en mis actos de servicio
de sembrar en las mentes mis saberes
y, en mis ocios, los versos... ¡son mi vicio!

GRACIAS, PUEBLO CATALÁN (PANEGÍRICO A CATALUÑA)

A mi estimada admiradora Josefa Palau, "Pepeta",
con mucho afecto.




Gracias, pueblo catalán,
por darle lección de empeño
a un profesor extremeño
tan afín a vuestro afán:
por ganar con garra el pan,
por tanto amor a lo vuestro,
por defender vuestro ancestro
con uñas, dientes y manos
y por sentiros ufanos
de ser un pueblo maestro.


Vuestra seña es la “señera”
rojigualda -sangre y oro-
y os representa en el foro
de nuestra terrestre esfera;
cuatribarrada bandera
que, en “Diada”septembrina,
os convoca, os aglutina
a defender diferencias,
identidades, esencias:
lengua, historia, barretina...

Vuestra armoniosa sardana
es un humano engranaje,
corro coral con coraje
que baila ufano y se afana
en afirmar el mañana
a través de sus raíces
y obtener fuerzas motrices
de pueblo perseverante
que avanza siempre adelante
por sus propias directrices.


Flecha que apunta con tino
al cielo, humano ciprés,
la torre de “castellers”
os señala un alto sino
y os marca el recto camino,
la dirección -fiel veleta-
para subir... tal saeta
que, disparada del suelo,
se va elevando hacia el cielo
hasta alcanzar alta meta...

Desde mi tierra extremeña,
en décimas y en son lírico,
compongo este panegírico
en una tarde agosteña;
soy una humana cigüeña
que emigró del lar querido
y torna al leñoso nido
y, por un sentido innato,
a pueblo tan noble y grato
yo le canto agradecido.

Agosto, 1998

A LA CIGÜEÑA EXTREMEÑA (1)

A Gabi Blázquez, paisano y amigo,
por su defensa de lo extremeño en
su "Restaurante Extremadura" de Madrid.

Posada sobre el nido estrafalario
que corona de forma tan cristiana
el vetusto y rojizo campanario
con figura galana
y su aspecto elegante y legendario
se perfila la talluda silueta
de la esbelta cigüeña,
animada veleta
con su traje festivo, de etiqueta.
Un gótico pináculo
semeja sostenida en una pata,
haciendo de equilibrio un espectáculo;
con su pico hiperbólico, escarlata
por arma siempre en ristre, amenazante,
parece un centinela
sobre altiva atalaya vigilante
que, impávido y constante, siempre vela.
Otras veces, con rabia se rebela
y crotora y tritura su tristeza
con su pico cortante y estridente,
agitando su cuello y su cabeza
en un rito furioso porque siente
tanto injusto abandono en el ambiente,
tanta sangrante ausencia
que reclaman remedio con urgencia...

¡Testigo es de excepción desde su altura
del dolor secular de Extremadura!
En la nube leñosa de su nido,
que cubre la espadaña de la iglesia,
apartada del ruido,
de memorias amargas se anestesia
con sedantes caricias de la brisa
y la azul lontananza que divisa...
De una forma infalible, cada año,
con fuerte y firme empeño
y, a pesar de su amargo desengaño
de emigrante, por fiel extremeñismo,
da al adusto extremeño
su lección magistral de patriotismo.
Con tan sólo una bagaje
de recuerdos añejos, de añoranzas,
desde el gran acutiverio,
en piadoso y febril peregrinaje,
emprende un maratónico viaje
por regar sus raíces y esperanzas,
de continente cambia y de hemisferio.
Dolorida de ausencias,
de silencios, distancias, soledades...,
como un perro sin amo,
de su tierra natal a las querencias
torna al tibio reclamo,
a sus viejas vivencias y amistades.
tal foránea la miran, tal extraña,
porque olvidan que aquí tuvo su cuna,
en un plácido rincón de nuestra España,
en tierra de encinares,
mas su adversa fortuna
a emigrar la forzó hacia otros lares.

En la ingrata distancia,
aprendió a ser prudente, fiel, honesta
y, sin vana arrogancia,
el bullicio desprecia y cualquier fiesta
y tanta es su conciencia y su porfía
que ha perdido su canto y su alegría...
A pesar de su aspecto tan grotesco,
de su forma zancuda, estrafalaria,
de su estoico mutismo,
por sentir quijotesco,
se siente del que sufre solidaria
y el ajeno dolor es suyo mismo.

Del parco campesino compañera,
su fiel benefactora,
de alimañas inmundas, venenosas,
le limpia de los ríos la ribera,
las charcas y lagunas cenagosas
con su pico de espada vengadora.
Cuando el pardo barbecho
rotura el labrador en la solana,
le sigue a corto trecho
y se ofrecen recíproco servicio:
la limpieza de toda vida insana
a cambio de un salario alimenticio...

Cuando eleva su vuelo
a buscar de su prole el alimento,
más que volar navega
por el plácido oacéano del cielo
con su suave y pausado movimiento
si sus alas imensas las despliega.
Por el suelo, camina tan erguida
que parece que avance de puntillas
con zancada hiperlarga, a su medida
y humilde suavidad de zapatillas.

En las tardes de estío tan tediosas,
bajo cielos preñados de tormentas,
con sus nubes grisáceas, bulliciosas
y ráfagas de viento turbulentas,
la he visto soportar los latigazos
del líquido elemento,
del trueno estrepitoso los trallazos
con que el rayo subraya en son violento
su firmeza de guerra al firmamento.
Con postura materna, protectora
y aliabierta protege a sus polluelos
de la terca batalla atronadora
que se libra en el campo de los cielos;
con plumoso paraguas,
a sus hijos protege de las aguas...

Hay gente como tú, noble cigüeña,
que aquí tuvo su nido
y, por fortuna adversa,
su vuelo levantó y, ya sin señas,
en otras tierras vive en el olvido,
sin raíces, dispersa,
en su ausencia empapada por las penas
y sin savia natal ya por sus venas...

Simbolizas, cigüeña migratoria,
al extremeño errante
por tu impar trayectoria,
por tu vida ejemplar, itinerante
y tu heroico coraje...
Mi corazón, borracho de ternura,
te dedica este lírico homenaje
por ser símbolo fiel de Extremadura.


(1) Este poema obtuvo el primer premio en el certamen nacional “José de Espronceda”, patrocinado por la FAEC, en el año 1995.

jueves, 26 de marzo de 2009

"HOMO HOMINI LUPUS" (1)

A pesar del brillante escaparate
con que el hombre reviste su bajeza,
se presienten detrás de su corteza
los impulsos primarios del primate.

Aunque se infle de orgullo y se remate
con un halo honorable de grandeza,
una bestia será si, en su cabeza,
no relumbra una luz que lo rescate.

"Racional" se apellida si razona...
y "animal", así a secas, es su nombre
si no alcanza la talla de persona.

Matará por matar...Nadie se asombre
si sus artes de muerte perfecciona
porque el hombre es un lobo para el hombre.

(1)"El hombre es un lobo para el hombre". Este poema y el siguiente pertenecen al 2º libro, titulado "Desde mi ausencia extrema y dura", ya agotado desde 1991.

PROGRESO FICTICIO

Tal gregarias gallinas escarbando lombrices
entre el fétido estiércol, rebuscáis los placeres
en un mundo sin norte, sin moral, sin deberes...
con un ansia insaciable de sentiros felices.

Os deslumbran los brillos y los bellos barnices
de esas modas impuestas por los mil mercaderes
que comercian en vicios con millones de seres
programando un consumo que los hace infelices.

Un servil consumismo con rumor de cadenas
adormece y adula vuestra vana existencia
seducida por cantos de gentiles sirenas.

Vuestra vida se viste con vistosa envoltura
porque sólo os preocupa la postiza apariencia
de un ficticio progreso que rezuma incultura.

domingo, 22 de marzo de 2009

A MI MAESTRO EXTREMEÑO

Por maestro, por “padre”, por amigo,
te dedico este lírico homenaje:
un poema compuesto con bagaje
de recuerdos, vivencias... que bendigo.

Me sembraste, maestro, la semilla
del cultivo ideal, que es la cultura,
en parcelas mentales con ternura,
con el lápiz, la goma, la cartilla...

Dirigiste mis pasos inmaduros
por las sendas angostas de las frases
y, al compás de tus pasos y tus clases,
fui ganando horizontes más seguros.

Me enseñaste a soñar con otros mundos
más allá de costumbres y rutinas
y a volar tal las leves golondrinas
por azules celestes más profundos.

Me alumbraste –tal faro- mi sendero
en la noche sin luna de mi infancia;
disipaste mis sombras de ignorancia
con la luz de tu espíritu sincero.

Me rompiste en pedazos la pereza
- telaraña en las mentes infantiles -;
deshilaste los hilos tan sutiles
de la venda interior de mi cabeza.

Me iniciaste en el culto a los saberes
en el templo sagrado de la escuela;
despertaste mi mente en duermevela
con la espuela especial de los deberes.

Me libraste con libros del hastío
de esas almas vacías de inquietudes,
cultivando cosechas de virtudes
culturales en campos de baldío.

Me colmaste el vacío recipiente
de mi mente sedienta de sapiencia
y calmaste de angustias mi existencia
con efluvios fluviales de tu fuente.

Me prendiste la llama del lirismo
-¡fervorosa pasión por la poesía!-
que tornó mi tristeza en alegría
y, en amor solidario, mi egoísmo.

Me plantaste ilusiones, ideales,
sentimientos... en tierra de bonanza
y ya apunta hacia el cielo mi esperanza
por encima de bienes materiales.

Resolviste las dudas, los problemas
que cubrían mi vida de ceniza;
con la nívea blancura de tu tiza,
me pusiste en claro mis dilemas.

Tú le diste a mi vida otro sentido
más ameno, más pleno, más sublime
y mi pluma, maestro, te redime
de las sombras voraces del olvido.

A tan alta labor, qué bajo precio;
tu sudor interior no ve el ingrato
y te paga tu esfuerzo tan barato
por cosecha invisible para el necio...

Tu recuerdo indeleble va conmigo
como un grato e ingrávido bagaje
y estos versos son lírico homenaje
al maestro y al padre y al amigo.

ODA AL POETA (1)

El poeta es un hombre natural, solitario... ,
sin rincones ahumados ni morales dobleces
que aprendió soledades para ser solidario
y beber de la vida sus más ácidas heces.

El poeta es un pardo, montaraz campesino
y, en sus surcos de versos, insemina semillas:
sentimientos, ideas... con salario mezquino
por su áurea cosecha sobre blancas cuartillas.

El poeta es notario de esta efímera vida
y, en sus versos, la canta porque quede constancia
de su gente y su tiempo; sin su canto se olvida
y se viste de polvo su frangible fragancia.

El poeta es del pueblo la viviente conciencia
que vocea en la noche con su voz dolorida
y le duele esa vida de anodina indolencia
en que vive abismada tanta mente dormida.

El poeta es un mártir, tal un chivo expiatorio,
a quien almas perversas le disparan desprecio;
de por vida condenan a un social purgatorio;
despreciar al que sabe es el vicio del necio.

El poeta es Quijote, defensor de ideales:
el honor, la justicia... con su pluma por lanza;
los ajenos problemas son para él personales
y los sufre muy solo, sin un fiel Sanchopanza.

El poeta es un Sísifo que , a su espalda, se carga
el pedrusco más tosco -¡su dolor y el ajeno!-
y lo sube a la cumbre por la senda más larga,
la vereda del verso de escabroso terreno.

El poeta es el águila, que se eleva hacia arriba
con la ayuda de alas: fantasía , cultura...
para dar a los hombres la mejor perspectiva
de este valle de llanto con su imagen más pura.

El poeta es la abeja de una inmensa colmena
y, con polen de penas, elabora su miel;
de ambarinas dulzuras a su prójimo llena,
mas su alma almacena amarguras de hiel.

El poeta es la fuente donde sacia el sediento
esa sed de infinito que a las almas abrasa
y anestesia su angustia, su vital desaliento
con ideas, emociones, sentimientos..., sin tasa.

El poeta es espejo que la vida refleja
con dos caras opuestas en su faz cristalina,
donde el llanto y la risa siempre forman pareja
tal la luz con la sombra; con la rosa, la espina...

El poeta es la antena de emisiones humanas
porque siente y "con-siente" los sutiles latidos
de las zonas del alma más oscuras y arcanas
y descifra en palabras sus ignotos sonidos.

Pararrayos que atrae al flamígero rayo
de tormentas sociales que desata la ira
del tirano de turno que lo torna en cobayo
y lo pone a su alcance, bajo el punto de mira.

El poeta es un faro que ilumina el camino
y se quema su vida para darnos su luz
y alumbrar en los hombres un destello divino
porque sufre tal Cristo de sus versos la cruz.

El poeta es diamante, una gota de estrella;
con frecuencia, la infamia lo mancilla de lodo,
pero es tal su pureza y el fulgor que destella
que se limpia a sí mismo en muy breve periodo.

El poeta es un hombre desde pies a cabeza
que se entrega a otros seres con sus brazos abiertos
y es tan grande su afecto, su bondad, su nobleza...
que hablará con los vivos cuando esté entre los muertos...

(1) Primer premio en el certamen de poesía "La Morera Sombría”, patrocinado por el Excelentísimo Ayuntamiento de Badalona (Barcelona).Poema peteneciente al tercer libro, titulado "Ramos de Rimas".

TRÁFICO TRÁGICO (*)

"Este mundo es el camino..." Jorge Manrique, poeta español.

No es camino esta vida...,es autopista
un autódromo de múltiples carriles;
circulamos en raudos "cochitriles"
y el más leve despiste nos "despista"

Adaptamos postura triunfalista
con estados eufóricos, febriles
que anubarran la vista, los perfiles
y la vida nos tacha de su lista.

Nuestra vida subida de voltaje
se acelera con turbia tecnocracia
donde el hombre ya es pieza de un montaje.

Nuestra sed de consumo no se sacia;
nos conduce a vivir siempre en rodaje
y rodando nos lleva a la desgracia.

(*)Este soneto y los dos siguientes pertenecen al tercer libro, "RAMOS DE RIMAS".

NO ME VOY POR LAS RAMAS (POÉTICA)

"De la musique avant toute chose!",Paul Verlaine,poeta francés.

No me voy por las ramas, ni me subo a la cima,
ni a las nubes ingrávidas, ni a remotos planetas
porque quiero el contacto con las cosas concretas
y es mi gente y mi tierra mi materia más prima.

A mis versos someto al collar de la rima
con cadenas sonoras de palabras discretas
por temor a que emulen a las leves cometas
y se eleven muy lejos de su alcance y su estima.

No "ante todo, la música", la belleza, el ropaje,
la epidérmica forma sin ningún contenido:
sentimientos, ideas..., un humano bagaje.

Yo prefiero en mis versos el nervioso latido
de preñez de la vida con su rojo voltaje
sin que nuble su encanto novedoso vestido...

YO PROCEDO DEL SUR (1)

Yo procedo del sur..., de los de abajo,
de un poco hacia el oeste... y os lo digo
corazón en la mano y por testigo
de que vivo del pan de mi trabajo.

No me arrastro como un escarabajo
siempre haciendo pelotas..., no consigo
humillar mi cabeza ante el castigo
ni andar corderamente cabizbajo.

Siempre fiel a mi humilde procedencia,
yo no mido a los hombres por su traje
por su altura social, por su apariencia;

los mido por sus obras y el bagaje
que lleva el corazón, por la conciencia
de su clase social, de su linaje.

(1)Este soneto y los siguientes pertencen al primer libro, titulado "Despierta, Extremadura, de tu sueño".ya agotado en su 3ª edición.

A UN COTO PRIVADO EXTREMEÑO (1)

Prohibido respirar...porque es privado
esa encina, ese campo y ese viento
y hasta el aire que aspiras en tu aliento
con el hierro de un amo está marcado.

Entre rejas de alambre, han encerrado
el latido caliente y turbulento
de ese río de vida en movimiento
bajo forma de liebre o de venado.

Para coto privado es reservada
esta tierra de verde vestimenta
y esa vida que nace condenada

a vivir al temor de una tormenta
de pólvora y de plomo..., granizada
que mata impunemente lo que alienta.

(1)Primer Premio del Certamen Regional de Extremadura, "Martes Mayor" de Plasencia (Cáceres), de 1983.

A UN CAMPESINO JUGADOR DE CARTAS (1)

Comienzas con el oro tu partida
y asesinas tu tiempo con la espada;
con el basto, das golpes a tu nada;
con la copa, tú arrastras en seguida.

Esa copa te incita y te convida
a cantar las cuarenta...¡Qué jugada!
¡Ases, triunfos!...¡Partida ya ganada!
¡Y así pierdes gran parte de tu vida!

Vas fallando a tu vida y al destino
envuelto en una falsa primavera
de flores de cartón...¡Qué desatino!

Perderás tu partida verdadera
si entretienes, con juegos, tu camino
y no curas tu cándida ceguera...

(1)Primer premio del Certamen Regional de Extremadura de poesía "Martes Mayor" de Plasencia (Cáceres), 1982.

sábado, 21 de marzo de 2009

PANEGÍRICO A EXTREMADURA (1)

A mi estimada amiga Tatiana Sánchez,
por su amistad y nuestro extremeñismo.



Yo nací en esta tierra de encinares
más “extrema” que otras y más “dura”,
donde tornan las aves migratorias:
las cigüeñas, las tórtolas, las grullas...

Donde jaras, tomillos y romeros
y cantuesos y encinas bien copudas
y retamas y rudos alcornoques
se reparten fraternos las llanuras.

Dos provincias hermanas tan hermosas,
tan gemelas conforman su estructura
al costado de España, su madrastra,
que las trata de forma tan injusta...

Dos fluviales arterias caudalosas,
la del Tajo y del Guadiana la cruzan
y una líquida red de intermediarios
a sus cauces acuáticos tributan.

Apresadas en presas sus corrientes
en pantanos, en lagos y en lagunas
servirán como hidráulicas reservas
para hacer del secano tierras húmedas.

Superficies sedientas de barbecho
fraternizan con tierras de frescura,
donde el surco es la vena irrigadora
de esa sangre incolora tan fecunda.

Tremulantes trigales y viñedos
generosos en sangre de sus uvas
y olivares grisáceos y cerezos,
que florecen en copos de blancura.

Qué cuadradas planicies de frutales
con la grávida carga de su fruta
de zumosos dulzores deleitosos
en la carne jugosa de su pulpa.

Qué melosos melones, qué sandías
en rojizos derroches de dulzura,
ruborosos tomates y pimientos
y espárragos de fálica tersura.

Qué parcelas de fieles girasoles
que soportan del sol la dictadura
y de erectos maizales que frutecen
amarillas mazorcas melenudas.

Un profundo horizonte de dehesas
a lo lejos se pierde... en las alturas
de las sierras fragosas y escarpadas
donde el ave rapaz tiene su cuna.

Los halcones, las águilas, los buitres...,
con sus graves graznidos se saludan
y vigilan con ojos avizores
a sus presas, que pueblan la espesura.

Los plomizos conejos saltarines
y las tórtolas tristes que se arrullan
y los patos patosos del pantano
y las raudas palomas errabundas.

Los veloces venados fugitivos,
jabalíes de corvas dentaduras
y las pardas perdices volanderas
y las liebres medrosas y orejudas.

Son las dianas vivientes y movibles
siempre en punto de mira ... de una oscura
y primaria pasión, la de la caza,
que condena su vida a la tortura.

Laboriosas abejas en enjambre
elaboran con néctar la dulzura
de la miel ambarina y rubia cera
y del polen las bolas diminutas.

Nebulosos rebaños cabizabajos
forman nubes en cielo de verdura
y manadas de vacas y de cabras
y de cerdos piaras vagabundas.

Qué copiosos manjares de productos
con sabrosos sabores se conjugan
en jamones, en lomos, en chorizos...
con sus formas groseras, rubicundas...

Y la líquida leche de sus ubres
en los sólidos quesos se transmuta,
emulando en sus tonos a la nieve
y en sus formas redondas a la Luna.

Qué profundos y puros nuestros cielos
con su azul tan intenso, sin la espuma
de las nubes ingrávidas y amorfas
que mancille su límpida hermosura.

Y esos días de estío que se estiran,
dilatados a gran temperatura
sobre campos de pastos y rastrojos
y cigarras vibrantes de locura.

Se detiene la vida en tiempo muerto
cuando el sol suda fuego y nos abruma
al sopor ardoroso de la siesta
y se busca el frescor en la penumbra.

Son las tardes ardientes y morosas;
se retiran con paso de tortuga
con su sol de arreboles purpurinos
que termina fogoso su andadura.

Un concierto de ranas y de grillos
ameniza las noches con su música
a lo largo del tórrido verano
bajo el foco potente de la Luna.

Yo nací donde el paso de los siglos
ha marcado sus huellas más rotundas
en la ruda dureza de las piedras
convertidas en arte, en floritura.

En castillos, palacios, catedrales,
acueductos, teatros... se conjuntan
para darles nobleza a sus ciudades
y un gran rango de artística estatura.

Badajoz, Trujillo, Cáceres, Mérida,
Guadalupe, Plasencia... y otras muchas
son ciudades que pueblan mis recuerdos
y las llevo en el alma a todas juntas.

Son vestigios gloriosos de su historia,
elocuentes testigos que se burlan
de las sombras voraces del olvido
porque fueron escritos con mayúsculas.

Con la sangre -por tinta- de extremeños,
en su fiebre rabiosa de aventuras,
se han escrito las páginas más bellas
de heroísmo, de entrega y de bravura.

Con los brazos más recios de esta raza,
se han forjado las gestas más augustas,
ensanchando la fama y las fronteras
más allá de aquel fin, el “non plus ultra”.

Una raza cargada de razones,
con su cuerpo de acero y cera pura
en sus tiernas entrañas mancilladas
con el negro betún de la amargura.

Son mis gentes sencillas, laboriosas,
resignadas, austeras, corajudas,
conformistas, honestas, desunidas,
cada cual por su lado va a las suyas.

Por perezas mentales, por olvidos,
culturales carencias y penurias,
dan la espalda a tareas colectivas
y se escudan en cómodas renuncias.

Qué orgulloso yo estoy de mis raíces,
arraigadas, robustas y profundas,
tal las recias raíces de su encina
cuya savia en mis venas me circula.

Qué sencilla arrogancia de extremeño
de mi piel por los poros me rezuma
por amor hiperbólico a mi tierra,
mi epicentro de vida y de ternura.

En las noches oscuras de la ausencia,
cuando el alma, ya sola, se desnuda
de los vanos trajines cotidianos
y me clavan sus garras las angustias,

su recuerdo es la Luna luminosa
que en mis noches tan lúgubres me alumbra
y es sedante anestesia que suaviza
mi angustioso dolor y me vacuna.

¡Yo nací en esta tierra de encinares
y me siento orgulloso de mi cuna
y, con cuerpo y con alma a su servicio,
lucharé con la espada de mi pluma!...

(1) Este poema consiguió el Primer Premio en el certamen nacional “José de Espronceda” de Barcelona, en 1994, patrocinado por la FAEC.

jueves, 19 de marzo de 2009

A UN EMIGRANTE EN PARO

A un oscuro rincón, como colilla,
de un sedante y gustoso cigarrillo,
como sucio papel de bocadillo
te arrojaron a un paro que te humilla.

De esta forma brutal y tan sencilla,
sin manchar su conciencia y su bolsillo,
te dejaron tirado en el pasillo
de tu larga y oscura pesadilla.

La vida es movimiento y tú, parado,
sin trabajo, sin sueldo y sin horario,
viviendo por la orilla, marginado.

De espaldas al reloj y al calendario,
te sientes como un Cristo acorralado
a solas con tu cruz y tu calvario...

LABRADOR EN LA GRAN CIUDAD

Un impulso febril y turbulento
te apartó de la espiga y de la encina
y dejaste la parda disciplina
que te impuso tu humilde nacimiento.

Te fuiste a la ciudad ¡Qué triste acento
de gente presurosa en su rutina
de un humano rebaño que se hacina
entre asfalto, cristales y cemento!

Y tú, tan natural y tan sencillo,
semejabas un cándido cordero
entre tanto bullicio y tanto brillo.

La extraña sensación de forastero
te otoñó tu esperanza en amarillo
y siempre te sentiste un prisionero

DESPIERTA, EXTREMADURA, DE TU SUEÑO

Despierta, Extremadura, de tu sueño
despierta, tierra mía, del letargo
en el que te han sumido la ignorancia,
los sucios intereses de unos cuantos:
parásitos, caciques, señoritos,
latifundistas, curas y ricachos
que te han negado el pan y la cultura
y te han alimentado con engaños,
gobiernos que han sembrado la injusticia
en el reparto de los bienes patrios,
gobiernos centralistas de otras tierras
disfrazados con traje democrático...

¡Sólo ellos han querido tu incultura!
¡Sólo ellos te han hundido en el atraso!

Despierta, tierra mía del sopor
de la siesta gloriosa del pasado,
pues, si quieres fama nueva y duradera,
has de vivir el sueño despreciando.

¿De qué sirvieron las pasadas glorias,
las conquistas de Cortés y de Pizarro
y otros muchos valientes extremeños
que dieron a tu tierra inmortal rango,
aquéllos que con sangre aventurera
conquistaron el suelo americano?
¿Dónde fue la riqueza conseguida?
¿Dónde fue tanto tesoro conquistado?
¡Para pagar los gastos de los reyes!
¡Para pagar sus fiestas y boatos!

Despierta de tu ensueño, tierra mía,
es inútil soñar con el pasado;
una región no se levanta con recuerdos,
se levanta con cultura y con trabajo,
con la dura labor de cada día,
con la unión de cabezas y de brazos,
de cabezas que apunten pensamientos
y de brazos que puedan realizarlos,
con industrias que transformen las materias,
los recursos primarios de sus campos.

Tu pasado es la historia de una herida:
la emigración que te ha ido desangrando;
cada gota era un hijo que emigraba
buscando en tierra extraña lo esperado:
el pan y el bienestar de su familia
al precio del dolor y el desamparo.

Yo he visto a los hijos de tu tierra
lejos de ti, con garra trabajando,
dibujada en su rostro la tristeza
del que vive en un lugar que le es extraño,
escuchando otras lenguas que no saben
y otras tierras con su sudor regando...

Te siguen desangrando por tus ríos,
su líquido elemento es codiciado
para calmar la sed de otras regiones
que, sedientas, a ti te van secando.

Nucleares y pantanos de qué sirven
si no riegan tu suelo calcinado,
si no enriquecen a tus pobres hijos
a tristeza y a miseria condenados.

Todo emigra: el agua, la energía,
de tus vegas la fruta y el tabaco;
el algodón, la lana, el vino, el corcho,
los más tiernos corderos del rebaño,
materias primas que transforman otros
y éstos son los que ganan transformando..

Sé extrema y dura.., con la nueva vida
con esa vida que te impone el átomo
que siembra de peligros nucleares
la belleza y la pureza de tus campos
y amenaza con la nueva peste atómica
tus ciudades y pueblos despoblados.

¡ Fuera, fuera de aquí tanta basura
que envenena nuestro aire puro y diáfano!
¡ Fuera, fuera de aquí latifundistas
que empobrecen con sus cotos nuestro agro!
¡ Fuera,, fuera de aquí gentes inútiles,
señoritos, caciques y parásitos
que viven del trabajo de los otros
y el ajeno sudor viven chupando!

Todo esto te lo dice un hijo tuyo,
una gota de tu sangre..., un emigrado
con la boca reseca por la ira,
con el alma mojada por el llanto...

JARAICEJO, 8 DE AGOSTO DE 1979


(1) Primer premio del Certamen de Poesía
"Fiestas Patronales de Jaraicejo" 1979
(Cáceres)